dimecres, 19 d’agost de 2009

¿Te das cuenta que todas mis cartas son para ti?


Nunca he ansiado tanto no olvidar unos días como lo que me pasó esa semana. Aún ahora intento recordar cada palabra de nuestras conversaciones, asumiendo el riesgo, que considero mínimo, de que se me olviden mil cosas más. Porqué, no sé porqué, me enorgullecía que la gente que nos cruzábamos por la calle pensase que éramos más de lo que en realidad éramos. Que entre nosotros existía una complicidad que no había, pero que igual, en algún momento, hubiese existido. Pero no existió, porqué tú te fuiste, y ya no había vuelta atrás y yo estaba intentando llorar en ese bus rojo pensando en que no te vería más, mientras llegaba tarde a trabajar y mientras recordaba que no había mirado atrás cuando entré en el autobús y que cuando me senté y miré tú ya no estabas.

2 comentaris:

Ninamorta ha dit...

buuuuuuuuuh!!!!!!

Dara Scully ha dit...

Todos los t'estimo deberían ser azules.



meu