dimecres, 28 de gener de 2009

Mé iré, lejos, muy lejos, pero siempre te llevaré conmigo, te lo prometo. Cuando sea una viejita arrugada felizmente casada con el hombre de mi vida, de vez en cuando, entre mis recuerdos de tiempos mejores aparecerá tu cara, y sonreiré mucho, mientras el viejito arrugado de al lado refunfuñará "vaya mujer, después de 60 años pensando todavia en el rubio que se llevó la mitad de su corazón."

4 comentaris:

Marie Augustine. ha dit...

me llene de melancolia

alevosia ha dit...

¿y quién te a dicho k ese viejecito no sea precisamente él?

:)

aletheia ha dit...

y os llamaréis para ir a tomar un café.

:)

rOo RAMONE ha dit...

Así, es así el verdadero amor.