diumenge, 11 de gener de 2009


Estoy nerviosa, muy nerviosa, tan nerviosa que me comería todas las uñas, hasta que sólo me quedase la piel. Tan nerviosa que dejaría de comer, tan nerviosa que no pararía de comer. Tan nerviosa que no pararía de mover la pierna, de mover la mano, tan nerviosa que no podría ni dormir, tan nerviosa que me temblarían todas las extremidades, tan nerviosa que tendría un nudo en la garganta. Y todo eso, todo eso por no poder dejar de pensar en ti.