dimecres, 3 de desembre de 2008


Y allí estaremos, parados uno delante del otro en medio de una calle sin nombre, y alargarás el brazo hasta tocarme. Me estremeceré. Tu observarás mi piel de gallina y me sonreirás. Me atraerás hacia ti hasta que no podamos estar más cerca. Acompasaremos tu respiración con mis latidos. Te oleré tan fuerte que sentiré que tu olor no se irá nunca. Notaré como tu también hueles mi pelo y me lo tocarás hasta que tus dedos queden atrapados. Tus manos buscarán las mias y se enlazarán. Sentiré que en un momento u otro me saldrá el corazón por la boca y en ese momento, tu te acercarás a mi oido y me susurrarás:
-Nunca tendremos fin.

1 comentari:

María del mar ha dit...

Niña imantada este texto es preciosoo !

(soy /pormi_tripa)