dimarts, 16 de desembre de 2008

El lago


Hacía sol y ella estaba mirando su reflejo en el lago. la brisa le revoloteaba el pelo y cuando se lo apartó de la cara vió otro reflejo a su lado.
-Es increible lo que absorve mirarse en el lago-dijo él y se sentó a su lado.
-Hola.
-Hola.
-Es increible, pero no se te aprecian los ojos. Y ¿sabes? Me encantan tus ojos, porqué aunque no te conozco, ya sueño con ellos. Y ¿sabes lo que es increible? Que estés a mi lado ahora cuando hace cinco minutos estaba pensando en ti.
-Lo sabía. O almenos lo intuía. O bueno, mejor dicho, lo deseaba. Deseaba con todas mis fuerzas que lo hicieras.
-¿Yo?¿Y de que te serviría?¿Por qué te importaría?
-Porqué eres mi sueño, y ha llegado la hora de hacerlo realidad.